| ELABORACIÓN:
Lavamos y secamos bien las perdices y salpimentamos
por fuera y por dentro, frotamos con harina, freímos
hasta que queden doradas y reservamos. En una cazuela
ponemos el aceite de freír las perdices,
y el resto de los ingredientes, añadimos
el vaso de vinagre, colocamos las perdices y por
encima le rociamos el vino tinto, añadimos
aceite hasta que cubra por completo las perdices.
Tapamos la cazuela y dejamos cocer a fuego lento,
durante una hora y media, que es el tiempo que se
necesita para que las perdices estén tiernas.
Pasado este tiempo se dejan enfriar y se reserva
tapado hasta el día siguiente, que se habrá
sentado el escabeche y es cuando esta realmente
bueno. Con el caldo sobrante se pueden aderezar
ensaladas y platos fríos, pues le da un toque
muy original.
Que aproveche
Tomás |