PREPARACIÓN:
Limpiamos, lavamos y secamos bien los cuartos de pollo,
cortamos cada cuarto de pollo en dos trozos y reservamos.
Picamos finamente la Salvia fresca, la cebolla, los ajos
y lo reservamos. Ponemos una sartén del tamaño
adecuado a fuego medio y fundimos 100g. de mantequilla,
salpimentamos el pollo y lo salteamos hasta que esté
bien dorado. Añadimos la cebolla, el ajo, la salvia,
la cerveza y un atillo, hecho con una gasa o una cápsula
metálica de hacer infusiones, con el laurel y los
clavos. Lo llevamos a ebullición, reducimos el fuego
y dejamos cocer a fuego lento hasta que el pollo esté
tierno, de 35 a 45 minutos dependiendo del tamaño
del pollo. Lo retiramos de la cazuela manteniéndolo
caliente. Cocemos a fuego medio el líquido de la
cazuela hasta reducirlo en un tercio y retiramos el atillo
con el laurel y los clavos. En una cazuela fundimos la mantequilla
restante, añadimos removiendo la harina durante un
par de minutos. Incorporamos poco a poco la reducción
de salsa de la cazuela sin dejar de remover, añadimos
la nuez moscada y dejamos cocer a fuego lento durante otros
5 minutos. Ponemos las yemas y la Creme fraiche en un recipiente
mezclándolo bien y sin dejar de batir incorporamos
poco a poco el caldo, acercamos la cazuela al fuego, ponemos
el pollo, echamos la salsa por encima y calentamos a fuego
lento. NO DEBE HERVIR. Servimos sobre un lecho de espaguetis
de espinacas hervidos previamente ¡Que aproveche!
Joan |