| Después
de estudiar a casi 5.900 adultos durante
más de dos años, investigadores
españoles han encontrado que
los que consumen lácteos desnatados
tienen la mitad de probabilidad de
desarrollar hipertensión arterial
que los que no los consumen. Sin embargo,
la leche entera y los lácteos
con toda su grasa no aumentan la presión
arterial.
Estos hallazgos no demuestran que
los productos desnatados tengan un
beneficio directo sobre la presión
arterial, sino que parece que las
personas que quieran prevenir la hipertensión
deben incluirlos en su alimentación
diaria.
Aunque no está claro cual es
le mecanismo por el que los lácteos
pueden ayudar a controlar la presión
arterial, no parece que sea solo por
el calcio. La leche aporta otras proteínas
como caseína y proteínas
del suero, que parecen actuar de forma
similar a la de un grupo de fármacos
antihipertensivos, lo cual podría
ayudar a explicar estos resultados.
|