| ELABORACIÓN:
A la noche: poner los mejillones y las almejas bien
lavados y raspados en una cacerola que tenga ½
vaso de vino blanco, taparla y ponerla al fuego.
A los pocos minutos se irán abriendo los
bichos y entonces se saca la cacerola del fuego
y se abren uno por uno quitándoles la tapa
que no tiene el bicho adherido, la cual se deshecha.
Los que no se abran se tiran también.. El
caldo que queda en la cacerola, se cuela y filtra
con un trapo blanco para sacarle toda la arena que
pueda tener y se reserva. En un recipiente grande
se colocan los mejillones y almejas con el bicho
para arriba, se trocean los pescados y se colocan
encima de ellos, también los langostinos
pelados y limpios, los calamarcitos, pulpitos y
berberechos. Aparte, en un recipiente se mezcla
½ litro del vino y el jugo de 1 limón,
sal, pimienta, laurel y orégano y se cubren
los frutos de mar con esta mezcla, se tapa con film
y se pone en la nevera a marinar.
En una olla grande se ponen 1 y
½ litros de agua, los puerros, 2 ramas de
apio, las zanahorias, 1 cebolla, las cabezas y espinas
de los pescados, las cabezas y cáscaras de
los langostinos, el cangrejo y el caldo de los mejillones,
una cucharada de sal gruesa, pimienta en grano y
se hierve hasta que reduzca a la mitad. Se cuela,
y se reserva.
Al día siguiente se pica
muy pequeño la cebolla y el pimiento, se
rehogan en un poco de aceite, cuando la cebolla
esté transparente, se le agregan las anchoas,
aceitunas y ajos picados casi molidos y se revuelve
un poco, ponemos el resto del vino, se desglasa
y se agrega la guindilla y los tomates bien picaditos,
se deja levantar el hervor y se le agrega ½
litro del caldo que tenemos reservado, cuando vuelve
a hervir, se le van agregando los pescados y mariscos
que tenemos marinando sin el líquido de la
marinada, una vez puesto todo en la cacerola, se
ve si hace falta agregar caldo y se lo va haciendo
a medida que lo requiera. Debe hervir en un fuego
bajo. No debe ser ni muy seco ni muy caldoso. En
cuanto estén cocidos los elementos, se agrega
el azafrán se lo mueve un poco para que transmita
aroma, sabor y color y una vez que lo logramos se
rectifica de sal, se agrega la crema de leche montada
a medio punto, se remueve un poquito la cacerola,
se apaga el fuego y se come todito.
Yo lo acompaño con tostaditas de pan francés
untadas con ajo y aceite de oliva.
¡Bon apetit!
Susú |