|
ELABORACIÓN:
Pelamos las cebollas, las cortamos en medias
lunas y las ponemos en una sartén con
un poco de aceite a fuego lento para que se
confiten poco a poco hasta adquirir un color
tostado (aproximadamente una hora y media).
Salpimentamos las galtas al gusto y las colocamos
en una bandeja para el horno, sobre cada galta
ponemos un poco de manteca de cerdo un chorreón
de aceite de oliva virgen extra, el vaso de
vino blanco, el vaso de agua y ponemos la
bandeja en el horno precalentado a 180º
de 45 a 50 minutos, dándole la vuelta
de vez en cuando y procurando que no se queden
sin líquido.
Pelamos las patatas y las cortamos a rodajas
de aproximada mente ½ centímetro,
las ponemos en una sartén a fuego lento
para confitarlas. Pelamos los ajos y los picamos
finamente junto al perejil, cuando a las patatas
le falten cinco minutos para apagar el fuego
le añadimos el ajo y perejil.
Cuando las galtas estén hechas las
deshuesamos y reservamos en caliente. Los
jugos de la bandeja los pasamos a un cazo
y reducimos a fuego vivo.
Montamos el plato colocando, con la ayuda
de un molde, la parte más plana de
la galta, sobre ella colocamos una cuarta
parte de las patatas y encima la otra mitad
de la galta, encima de todo ponemos una parte
de la cebolla confitada y alrededor ponemos
la reducción de los jugos de la bandeja
para terminar con un chorrito de aceite de
oliva virgen extra por encima y servimos.
Como molde nos puede servir perfectamente
un molde de hacer hamburguesas.
Que aproveche amigos!!
El equipo de Portal Gastronómico |