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ELABORACIÓN:
En una plancha de madera extiende en una capa abundante
sal y se colocan los caracoles, con el agujero hacia
abajo (como muestra la fotografía), se cubren
con papel de aluminio y encima se le aplica el fuego,
paja o brasas y se mantiene el fuego hasta que estén
cocidos.
LA SALSA de Romaldo, para medio litro:
En un mortero se machacan bien los ajos y se pasan
a un recipiente que se pueda cerrar y se añade
la pimienta, el pimentón, 1/5 parte de vinagre,
4/5 partes de aceite y sal al gusto, se tapa el
recipiente, se agita enérgicamente, un par
de minutos y ya tenemos lista la salsa para ir mojando
el caracol antes de comerlo.
Nos cuenta Romaldo que el nombre de "a la brutesca"
(a lo sucio) proviene de la forma en que se preparaban
antiguamente. Se cocían con la paja directamente
sobre los caracoles y quedaba todo lleno de cenizas,
cosa que no afecta a la hora de degustarlos ya que
se colocan "boca abajo".
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