Fino
y delicado en su paso por nuestros fogones, es el
socio que nos ocupa, habiendo dejado su impronta en
todos y cada uno de los platos que ha decorado con
su sapiencia cocineril.
Antes
de pertenecer a nuestro renombrado Club, dio muestras
de buen saber, y de como con poco dinero se pueden
crear platos que estarían a la altura de los
mejores chefs, utilizando la experiencia que tanto
su suegra como su madre le aportaron en su más
tierna infancia, llegando a la madurez ahora que es
cuando quiere y puede.
Cocinó
paellas, caracoles, y langostinos a la salsa de tutiplen,
que quitarían el sentido al más pintado.
Creó postres de fantasía dándoles
un toque de distinción difícil de igualar,
y se columpió con las musas de los fogones,
cuando consiguió la receta que le encumbró...
(Arroz con leche y mariscos).
El sabe de que hablo.