La trufa negra es sin duda el más
apreciado de los hongos. Su carne tiene
consistencia firme, recorrida por finas
venas blancas muy ramificadas, desprende
un perfume intenso y delicado que varía
según el estado de madurez. Se
utiliza para condimentar todo tipo de
platos, carnes y embutidos ya que es muy
aromática. Un sólo pedazo
es suficiente par dar sabor a un guiso.
Bautizada por el gastrónomo Brillant-Savarin
como el "diamante negro de la cocina",
alcanza precios muy elevados.
Si no la compramos fresca debemos andar
con ojo, no se debe confundir con la Tuber
indicum o Tuber himalayensis,
variedad asiática procedente de
China y que también se comercializan
con el nombre de "Trufa negra",
Su precio es muchísimo más
bajo y su calidad no tiene comparación
con el Diamante Negro de la Cocina.