Es muy apropiado para hacer "platillos"
(típicos guisos ampurdaneses, Gerona),
pero antes requiere que se cueza un buen
rato, ya que así pierde el sabor
amargo de la carne. También es preferible
quitarle los aguijones del himenio. Es recomendable
consumirlo sólo en estado joven.
A primera vista y antes de recogerlo,
es fácil de confundir con el Rebozuelo,
Cantharellus cibarius, pero
este tiene pliegues bajo el sombrero y
no agujas.