Esta es una seta muy tóxica que puede
provocar la muerte con la ingestión
de tan sólo un ejemplar. Su consumo
causa una grave intoxicación de tipo
ciclopeptídico,
manifestada con náuseas, cólicos,
vómitos y diarrea sanguinolenta y
coleriforme, que aparecen de 6 a 18 horas
después de haberla comido. No hay
ningún método de conservación
que le quite la toxicidad. Además,
hay que decir que ninguna prueba casera
utilizada para comprobar si una seta es
tóxica es valida (cuchara de plata,
ajo, etc.).
Esta seta provoca la casi
totalidad de intoxicaciones mortales. Cuando
se coge sin volva y se estropea el anillo,
puede confundirse con setas comestibles
de coloración semejante. La confusión
es más grave cuando se coge en fase
de huevo, pensando que se coge uno de oronja
(Amanita
caesarea), y no se tiene la precaución
de cortarlo para comprobar el color del
interior, verdoso en la cicuta verde y amarillo-naranja
en la oronja.