Salmón, es el nombre común de
peces caracterizados por tener un cuerpo alargado
cubierto por pequeñas escamas redondeadas
con bordes lisos, y una aleta carnosa entre
la aleta dorsal y la cola. Pescado migratorio
de los mares fríos que pasa una parte
de su vida en el agua dulce de los ríos.
La puesta y fertilización de los huevos
tiene lugar en aguas dulces poco profundas,
donde nacen y permanecen unos dos años
antes de emprender el viaje hasta el mar donde
se desarrollan hasta alcanzar la madurez sexual,
momento en el que emprenden el viaje de regreso
hacia el lugar donde nacieron, remontando
el río para poner los huevos donde,
tras la puesta y fertilización, mueren
en el caso del salmón coho, o pueden
volver al mar y repetir el ciclo varias veces
en el caso del salmón del Atlántico.
Cuando comienza la migración hacia
al lugar de nacimiento es cuando su carne
está en las mejores condiciones y es
cuando se pesca.
El salmón fue uno de los pescados
más abundantes en Europa sin embargo
su población en estado salvaje ha disminuido
considerablemente y hoy es raro encontrar
en los mercados salmón salvaje, prácticamente
todo procede de piscifactorías. La
sobrepesca, la contaminación de los
ríos y la construcción de presas,
son las principales causas de la disminución
de la población de salmón salvaje
en el mundo. En algunos países para
compensar la reducción del número
de salmones, se depositan miles de millones
de huevos de salmón y de alevines,
criados en piscifactorías, en sus territorios
naturales.
Especie muy presente en nuestros mercados.
Su aspecto, tonalidades de la piel y textura
de la carne la hacen inconfundible y diferenciable
de una trucha grande.
La masiva producción de salmón,
mediante cultivo controlado, ha propiciado
que la presencia de esta especie en los mercados
europeos sea estable a lo largo de todo el
año.
Gran parte del salmón consumido en
nuestros mercados, procede de las importaciones
de Noruega como del comercio intracomunitario
con Escocia.
La composición nutricional
varia de acuerdo a la especie pero podemos
considerar que de promedio, 100 gramos de
salmón aportan unas 140 calorías,
unos 20 gramos de proteínas y unos
6 gramos de grasa, parte de la cual es el
famoso Omega-3.
El salmón permite
una gran variedad de elaboraciones, hervido,
a la parrilla, a la plancha, al horno pero
son los escandinavos, quienes lo han llevado
a su máxima expresión en el
plato llamado en sueco “gravad lax”,
y que nosotros conocemos como salmón
marinado, muy fácil de preparar y cuyo
resultado es un plato de verdadero lujo, especialmente
cuando lo acompañamos con una salsa
dulce de mostaza. Aunque la forma más
conocida de preparar el salmón sea
quizás el salmón es ahumado
del que, de acuerdo a su origen y preparación,
hay muchas variedades: de Escocia, de Noruega,
de Irlanda, de Dinamarca.
Mientras que el salmón
que encontramos fresco en los mercados españoles
generalmente corresponde al Salmón
Atlantico (Salmo salar), los salmones que
se comercializan congelados, así como
sus derivados, excluyendo el ahumado procesado
en España que en su mayoría
parte del salmón europeo, pueden proceder
de otras especies de salmón pertenecientes
a un género diferente como el caso
de los salmones del Pacífico, género
Oncorhynchus, que incluye las siguientes especies:
salmón coho o plateado (Oncorhynchus
kisutch), salmón chinook o rosado
(Oncorhynchus
gorbuscha), salmón rojo o sockeye
(Oncorhynchus
nerka), salmón real o king (Oncorhynchus
tschawytscha) y salmón keta o chum
(Oncorhynchus
Keta).