El rape, es el nombre común de unos
265 peces marinos emparentados. Con su boca
enorme y su estómago extensible, un
rape puede engullir otro pez de su mismo tamaño.
Especie de carne muy apreciada. Entre los
meses de diciembre, enero y mayo, junio, se
sitúa la época de mayor abundancia
de la especie, sin embargo su presencia en
el mercado es continua a lo largo de todo
el año. Como rape fresco se comercializa
en nuestros mercados dos especies diferentes
de rape: el conocido rape blanco (Lophius
piscatorius) y el rape negro (Lophius budegasa).
La deferencia estriba en el color de la membrana
que envuelve el intestino, blanco en una especie
y negro en la otra, siendo más apreciado
en los mercados, por la calidad de la carne,
el rape negro. En algunos puertos del Noroeste,
al rape blanco se le conoce con el nombre
de juliana.
Las colas de rape congeladas, sin piel, que
son comercializadas en nuestros mercados,
son difíciles de identificar a qué
especie pertenecen, ya que, por otro lado,
procedente de las aguas del sur de África,
llega al mercado una tercera especie de rape
que es el rape de El Cabo (Lophius upsicephalus),
cuya carne también es apreciada en
su forma de presentación en el mercado.
Uno de los
aspectos más peculiares de los rapes
es su comportamiento sexual. En muchas especies
de rapes de profundidad, el macho es diez
veces más pequeño que la hembra
y carece del señuelo característico.
El macho parásito se adhiere al cuerpo
de su compañera, y penetra en el tegumento
de la hembra que le hospeda. Los sistemas
circulatorios de los dos peces se unen y los
nutrientes de la sangre de la hembra alimentan
al rape macho. Estos peces son los únicos
que presentan un dimorfismo sexual tan extremo.