La almeja rubia se denomina
así por sus tonalidades rojizas y
moradas que la diferencian de otras almejas.
Su concha es más lisa y brillante
y asemeja estar pulida. Se utiliza habitualmente
para platos más elaborados como guisos,
a la marinera, etcétera. Apreciada
comercialmente, aunque de consumo generalmente
más local. En el mercado se pueden
encontrar, ocasionalmente, procedentes de
Portugal.