Aunque su vida transcurre pegados a las
rocas como algunos moluscos, el percebe
pertenece al orden de los crustáceos.
La parte comestible del percebe esta cubierta
por una piel parda oscura y dura que termina
en una uña dividida en varias placas
o escamas. Este organismo, se desarrolla
sujeto a las rocas en las zonas de acantilados.
Se encuentra solamente, dentro de nuestras
costas, en la zona Atlántica y localizado
puntualmente a lo largo de la cornisa cantábrica
y noroeste.
La mayoría de los percebes que nos
encontramos en nuestros mercados proceden
de las costas gallegas, pero también
existen percebes de otras procedencias:
Francia, Asturias y Portugal. También
llega a nuestros mercados el percebe marroquí,
de la misma especie que el europeo, aunque
al desarrollarse en aguas más cálidas
su carne es diferente.
También podemos encontrar el percebe
canadiense (Pollicipes
polymerus), que procede de las costas
Atlánticas de Canadá.