Especie de crustáceo
muy habitual en nuestros mercados. Su color
rosa casi rojo y el tono azulado del caparazón
le dan un aspecto característico,
por lo que es conocida también como
gamba roja.
Fresca y entera es como generalmente se
encuentra en los mercados, siendo en las
costas mediterráneas más habitual
su consumo. De forma congelada llega a España
procedente de la flota camaronera de altura.
La posible confusión con otra especie
de gamba, habitual en nuestros mercados,
como es la gamba blanca (Parapenaeus
longirostris) es difícil, ya
que la cotización de ésta
última es más elevada. A ello
hay que sumar su mayor tamaño y su
color mucho más claro frente a la
gamba rosada.