El atún rojo o de
aleta azul tiene un cuerpo denso y robusto.
Sus ojos son pequeños con respecto
al resto de los atunes, y las mandíbulas
alcanzan el borde anterior del ojo, con dientes
cónicos y pequeños distribuidos
en una sola hilera. El dorso y la zona superior
son de color azul oscuro, tirando a negro,
con una iridiscencia gris o verdosa. Los costados
inferiores son plateados, con bandas y puntos
grises, que desaparecen después de
morir. Este es el mayor de los atunes. Su carne es rojiza y compacta, siempre ha sido la carne más cotizada de todos los túnidos.