Los tirabeques son deliciosos
tanto en recetas de alta cocina como hervidos
o cocidos al vapor y aderezados con un buen
aceite de oliva y, acaso, unas gotas de
limón. Junto a sus pequeños
y dulces granos también se comen
las tiernas vainas que aportan fibra. A
la hora de elegirlos conviene que sean lo
más frescos posible, ya que se secan
rápidamente y pierden su tersura
y su dulzor.
Aunque su temporada es al final del invierno
se pueden encontrar tambien en verano, importados
del Parú.