Las variedades de rábano de tamaño
pequeño se originaron posiblemente
en la región mediterránea,
mientras que los rábanos grandes
serían originarios de Asia, principalmente
de zonas de Japón y China. Hace más
de 3.000 años los chinos ya cultivaban
esta planta, que también fue muy
apreciada por los antiguos egipcios y griegos.
Los rábanos se conocen hoy en todo
el mundo, aunque su cultivo es más
o menos extensivo sólo en países
del Lejano Oriente como Japón, en
donde es una de las hortalizas principales,
con cultivares alargados y grandes, bastante
diferentes a los rabanitos usados en nuestro
país.
El rábano es apreciado por su sabor
fresco y ligeramente picante, pero no es
una hortaliza que se destaque especialmente
por el aporte nutricional, como se observa
en el Cuadro que sigue. Se consume fresco,
en general entero o cortado en rodajas,
en ensalada. En Asia, parte importante de
su consumo es como producto encurtido o
pickle, en diversas modalidades de proceso.
Composición nutritiva del rábano
(por 100g de producto)
- Agua: 91%
- Proteínas: 0,9g
- Grasas: 0,1g
- Hidratos de carbono: 2,4g
- Valor energético: 14 cal.