Por al color de la raíz también
se le conoce erróneamente como salsifí
negro, para diferenciarlo del salsifí,
pero se trata de dos especies muy distintas.
Su cultivo hortícola es relativamente
reciente y su producción en extensiones
pequeñas se concentra principalmente
en el sur de Europa, con muy escasa difusión
fuera del continente.
De la Escorzonera se consume
la raíz, al igual que el salsifí
‘Tragopogon porrifolitun’, por
lo que se acostumbra a confundir ambas especies.
Las raíces suelen medir entre 20
y 30 cm de largo y con un grosor entre 3
y 4 cm de diámetro. Piel de color
pardo a negro, de color amarillento en su
interior. Nutricionalmente destaca por el
alto contenido de vitaminas E, B1 y B2,
de minerales como Fe, P y Ca. Se consume
cocida en guisos o en ensaladas, y salteadas
en mantequilla.