Es una hortaliza originaria del Mediterráneo.
Se consume desde tiempos inmemoriales, fue
cultivada por los griegos y los egipcios
antes de la era Cristiana. Por su similitud
con la lechuga puede sustituirla en épocas
muy frías ya que la escarola normalmente
soporta bien las bajas temperaturas. En
España el cultivo de las escarolas
de hoja rizada es tradicional, mientras
que el cultivo de la de hoja lisa y ancha
data de los años 60.