Su origen parece que está
ubicado en el Mediterráneo oriental
y concretamente en el Próximo Oriente
(Asia Menor, Líbano, Siria, etc.).
Los romanos ya cultivaban esta planta, pero
hace unos 20 años que su consumo
empezó a incrementarse
Existen numerosas variedades, sin embargo
la más conocida es la coliflor blanca,
que está formada por pequeños
ramilletes que son la parte comestible.