La zarzamora presenta una estructura compuesta:
cada fruto está compuesto de numerosos
frutos dispuestos alrededor de un núcleo
fibroso. Existen incontables variedades
de este fruto, aunque la zarzamora común
cultivada que está a la venta es
generalmente dulce. Las variedades cultivadas
crecen en Europa, Asia y Norte América.
La cosecha y el periodo de disponibilidad
abarcan desde finales de verano a otoño.
La mayor parte de la producción está
dedicada a la elaboración de gelatinas,
zumos o mermeladas.