El árbol del melocotón es
relativamente pequeño (2 a 5 m de
altura), y se originó en el este
de Asia y no en Persia, tal como se deduce
erróneamente de su nombre botánico.
El melocotón es por lo común
redondo, con piel vellosa, que se pela fácilmente.
La carne tiende a ser de amarilla a blanquecina,
dulce, jugosa y fragante. Los melocotones
son frutos típicamente veraniegos,
aunque pueden estar disponibles durante
todo el año desde países productores
como China, España, Italia, Grecia,
Israel o Sudáfrica.
La pulpa envuelve un hueso fácilmente
separable de la carne en algunas variedades
y en otras fuertemente adherido a la pulpa.
Las casi 300 variedades se han agrupado
en cinco razas, cada una de ellas con características,
estación de maduración y aplicaciones
propias. La nectarina es una variedad de
este fruto que se describe aparte.
Los melocotones tienen un alto contenido
en sales minerales y vitaminas A, B y C.
Su bajo contenido en calorías la
hacen de consumo ideal para dietas de adelgazamiento.