La manzana es el fruto de unos pequeños
árboles, originarios de Europa, el
oeste del Turkestán y el sudoeste
y centro de Asia. Estos árboles pertenecen
a la familia de las Rosáceas. Existen
incontables variedades de manzanas por todo
el mundo de las que sólo se comercializan
unas cuarenta variedades. Los principales
productores se encuentran en las zonas templadas
como Europa, Estados Unidos, Turquía
y China. Según la variedad, las manzanas
pueden ser redondeadas, alargadas o achatadas
y pueden variar de color desde el rojo brillante
hasta el verde y la pulpa puede variar de
blanca a rosa. Las manzanas también
varían en sabor, desde muy ácidas
a muy dulces, y la textura puede ser crujiente,
jugosa o suave. La época de cosecha
abarca la primavera, finales de verano y
principios de otoño, pero las manzanas
están disponibles en el mercado durante
todo el año, debido a sus excelentes
condiciones de conservación. Las
manzanas se consumen como postre, para cocinar,
en conserva o para repostería y también
para la producción de jugo de manzana
y sidra.
La manzana es una de las frutas más
completas desde el punto de vista de la
nutrición. Su bajo contenido en proteínas
y grasas la convierten en uno de los alimentos
más indicados en los regímenes
de adelgazamiento.