Es
un fruto en forma esférica de corteza
leñosa y gruesa que cede muy fácilmente
a la presión de los dedos. Su color
es marrón por fuera y rojo vinoso
por dentro donde se encuentran de 5 a 7
gajos que se separan fácilmente de
la cáscara. Cada segmento puede tener
una semilla de color verde comestible; ocasionalmente
la semilla puede ser dura. La textura de
su pulpa es melosa, suave, delicada y de
un sabor sumamente azucarado que recuerda
vagamente a la uva.
Son países productores China, Sri
Lanka, Tailandia, Borneo, Filipinas, Guinea,
Brasil y otros países Centroamericanos
y Asiáticos.
Existen más de 200 especies distintas
de mangostán con una diferencia de
peso considerable, ya que hay frutos que
pueden alcanzar los 1000 gramos.
El mangostán destaca por su contenido
en vitaminas del grupo B y en minerales,
como el calcio, hierro y fósforo.
La pulpa es muy digestiva y ejerce acción
laxante.