Los árboles
dan racimos de frutos pequeños (2,5-4
cm), casi esféricos, caracterizados
por su piel de color rosado, apergaminada
y delicada y cubierta de pequeñas
protuberancias puntiagudas. El fruto contiene
una semilla marrón cubierta por una
carne translúcida y blanca, de sabor
fuerte y aromático. Una vez pelado,
guarda parecido a una uva blanca. Los litchis
se consumen frescos, en ensaladas o batidos.
En la actualidad los litchis se producen
en Sudáfrica, Madagascar, Tailandia,
Israel, Brasil y en Florida aunque, es originario
de China y desde allí se extendió
su cultivo por India, Japón, Siria
y también al ámbito mediterráneo.
La principal variedad en el mercado español
es la Florida, procedente básicamente
de Madagascar. Otras variedades conocidas
son: Mauritius, Brewster, Bengal y Taiso.
El litchi es un fruto con escaso contenido
en grasas y con un buen aporte mineral,
sobre todo en hierro, calcio y fósforo.