Se
trata de un cítrico de pequeño
tamaño, como una aceituna grande,
de forma redondeada. Dispone de una piel
lisa, fina y muy brillante, de color ligeramente
anaranjado, de pulpa jugosa y amarilla con
un jugo ligeramente ácido y perfumado.
Su corteza es muy aromática, comestible
y de sabor dulce. Algunos frutos tienen
en su interior semillas que, tal como en
otros cítricos, no son comestibles.
Originario de la China y del Vietnam, hoy
día su cultivo se ha extendido a
muchos países subtropicales. El kumquat
aporta una escasa cantidad de grasas a la
dieta. Eso si, contiene un considerable
aporte de vitaminas B1, B2, C y E.