El
almendro es el principal cultivo del grupo
de los frutos secos en el mundo. Estos árboles
alcanzan un máximo de 4 a 5 m de
altura y presentan una floración
temprana. Cuando aún está
verde el fruto es una drupa verdosa no comestible.
Las principales áreas de producción
gozan de un clima entre cálido y
templado. Las almendras pueden consumirse
como tentempié, aunque también
se usan para la elaboración de otros
alimentos, como dulces, cereales o helados
para aumentar su atractivo. El mayor uso
es para confitería, donde las almendras
se añaden para intensificar el sabor
y admisibilidad del producto, rebajando
el dulzor del producto final, aportando
también una textura crujiente y aumentando
el valor nutritivo.