La vainilla que conocemos como condimento
es el fruto de la orquídea Vanilla
planifolia. Sus flores son pequeñas
y fragantes, de un color amarillo limón
y tienen una vida efímera de tan
sólo un día. El fruto tiene
forma de vaina, de allí su nombre,
y tarda unos 4 a 9 meses en madurar. Los
Aztecas la usaban para aromatizar el chocolate.
El uso de la vainilla en la elaboración
de dulces, pastelería, refrescos
y licores es inevitable.
Cada vez con más frecuencia se utiliza
extracto de vainilla sintética, con
sabor y olor a la vainilla natural, pero
extraída mediante procesos químicos
y naturalmente a menor coste que el extracto
natural.