Especia de gran tradición en la
cocina del sudeste asiático llegó
a Europa de mano de los árabes. Se
trata de la semilla interior de la planta,
se utiliza seca y rallada para aromatizar
bebidas calientes, postres, frutas cocinadas,
pasteles y bizcochos, y también en
salsas saladas como la bechamel. En Europa
la nuez moscada se emplea en platos dulces
y salados mientras que los árabes
la emplean para guisos de cordero.