Las bayas de enebro conocidas, sobre todo,
porque dan a la ginebra un sabor particular,
tienen un gusto dulce y aromático.
Es una especia común en la cocina
Europea septentrional.
El enebro crece con facilidad en las regiones
septentrionales, con clima temperado, las
bayas se producen sólo en la planta
femenina, son de color negro-azul cuando
están maduras.
Usado para aromatizar carnes combina muy
bien en los estofados y con el cerdo, la
tradicional gelatina de grosellas que acompañan
el cordero y las carnes de caza.